Nueva Ola de Hardcore en Argentina
Renacimiento musical argentino contra el fascismo

Romina Violante
6 de noviembre de 2025
En un tiempo donde el país parece desgarrado entre fuerzas opuestas, la música se convierte una vez más en un espacio de resistencia. Este manifiesto de Ox en Mayo Alto reflexiona sobre el resurgimiento de ideas fascistoides en Argentina y sobre cómo la escena underground —desde el punk hasta el post-hardcore— responde con una energía cruda, agresiva y vital. Una lectura sobre cultura, política y sonido: acción y reacción en forma musical.
I
La Tercera Ley de Newton es conocida como la ley de acción y reacción.
En términos generales, establece que por cada fuerza ejercida en o sobre el mundo, existe una fuerza reactiva o resistente de igual magnitud y en dirección precisamente opuesta.
Así, las fuerzas en pugna siempre vienen en pares.
En términos culturales —permitiéndonos la distancia y un poco de irresponsabilidad— podríamos decir: por cada forma de radicalización, puede emerger una fuerza radical opuesta que busque neutralizarla.
II
Hoy, Argentina está experimentando un renacimiento de ideas fascistoides.
Estas ideas son impulsadas, alimentadas y oxigenadas por el Estado y sus ministerios, sí — pero también, y quizás más importante, por sus capas de liderazgo alto y medio y por estructuras militantes de base.
Además, la historia ya ha demostrado que no se necesitan muchos fascistas para producir un gobierno teñido de fascismo.
Solo se necesitan unos pocos para desviar el rumbo del barco.
III
Al mismo tiempo, Argentina atraviesa una crisis de representación política.
En ese contexto, la fuerza que, según la Tercera Ley de Newton, debería alzarse en oposición al avance de la alt-right parece ausente de los partidos políticos tradicionales.
¿Dónde reside, entonces?
IV
Por elevación: reside en la nueva música argentina.
No en su totalidad, por supuesto, sino en aquellas bandas y proyectos musicales que han tomado conciencia de este avance y, en consecuencia, han abandonado la pulcritud de la mezcla y el mastering del pop —y de ciertos géneros urbanos— para responder con otro tipo de revival: post-punk, punk rock, post-hardcore, post-rock, math-rock.
Pero entonces, ¿es posible responder a la violencia institucional con un solo acorde?
¿No son estos dos registros tan ontológicamente diferentes que cualquier comparación colapsa?
V
Quizás la clave reside en la forma en que Freud distinguía entre violencia y agresividad.
Gran parte del nuevo panorama musical argentino no parece violento — es decir, no organiza su discurso de forma perversa, ejerciendo la violencia por el mero placer de hacerlo.
Parece, más bien, agresivo: con una clara intención de golpear, con sonidos crudos, guitarras empapadas de overdrive, mezclas y masterings desgarrados.
Asimismo, sucede lo mismo con el público: con la ropa que visten, los carteles que levantan en las salas con consignas duras y lúcidas, con los pogos.
VI
En última instancia, la respuesta que la cultura underground está oponiendo al renacimiento de las ideas fascistoides en Argentina merece atención.
Es una fuerza en crecimiento y movimiento: fresca y rápida, como toda juventud.
VIII
Por lo tanto, Ox en Mayo Alto se compromete a contribuir a esa fuerza joven que pisa el campo de batalla cultural de Argentina — para forjar la energía agresiva, igual en magnitud, que empuja en la dirección opuesta al orden recién construido.
Siempre lo ha hecho.
Saludos desde el fin del mundo.
Buena suerte,
El Buey Durmiente del Mayo Alto.

